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Llegaste
y llegaste, con una sonrisa encantadora, cautivadora y seductora
llenándome de ilusión en cada una de las partes que habita mi ser,
mi corazón creciendo cada instante ,llenándose de amor,
en cada momento que necesitaba de alguien, justo allí llegaste.
llegaste, con brazos abiertos,con calor y entendimiento,
con amor y dulzura me diste el valor
llenándome con tus besos y caricias
aunque tuvo que terminar luego.
en fin, llegaste,
haciendo que me enamorara de ti,
haciendo, que te extrañara cada vez mas,
aun te sigo amando aunque ya no estemos juntos,y porque llegaste,
estoy seguro de que todo lo que te digo aun es cierto
Recuerdo para mi hermano ausente
Podría decir que te amo, incluso podría gritarlo pero no sé si me escucharías puesto que hace ya mucho tiempo que te has marchado, aun puedo recordar a mi madre decir prendan la luz, prendan la luz y a mi padre levantarse desesperado a conectar el un único foco que había en casa tu dormías junto a mi madre sobre un catre que teníamos en casa, mientras nosotros tus hermanos y nuestro padre en el piso sobre unas cobijas casi rasgadas.
Recuerdo que decías mama ya me voy mientras parecías ahogarte, yo no entendía muy bien que pasaba puesto que en ese entonces yo contaba con solo 3 años y tú tenias 5… Todos nos levantamos de prisa y al encender la luz mi madre estaba sobre sus rodillas y contigo en brazos y en ese momento volviste a repetir me voy mama y cerraste tus ojos y no volviste abrirlos.
Recuerdo que en cuanto la gente se entero llegaron casa todos con cara de tristeza, en ese momento mis padres agradecían su presencia… Hoy yo entiendo que Si esas personas hubiesen estado ahí para ayudar a mis padre cuando no teníamos ni que comer, tu, tu no hubieses llegado a tener anemia que fue la que te hizo cerrar tus ojos para siempre… Ahora sé que aunque grite y mis lágrimas no dejen de caer jamás te me escucharas y menos te veré.
Hoy daría mi vida a cambio de la tuya, y aunque no me escuches TE AMO HERMANITO?
Morir por las ideas.. o por ser mudo
Voy a morir por mis ideas, sin tener ni idea del por qué. Entre calles estrechas empedradas camino con las manos en la espalda atadas con soga de mártir, sin la menor gana de ser nadie, solo el ser más insignificante de la tierra.
Yo que ni me represento a mí mismo, por la gracia del poderoso otros han decidido que mis ideas corrompen a todos. Tengo miedo, y solo un pedazo de papel me han dado para que a modo de epitafio redacte mi testamento, pero que podría hacer por corresponder tanta gracia. Las ventanas de las calles por donde camino hacia el patíbulo están cerradas, aquellos que corrompo ni siquiera escupen a mi paso, nada, no soy nadie, para ninguno, solo para aquellos que han decidido por la Gracia del supremo castigar mi palabra, y que burla del destino yo que nací mudo morir por el mensaje que se diluirá en el tiempo, así que he decido que mi testamento no será para fustigar a los que me castigan, no porque sea piadoso sino porque el papel es poco y lo que tendría que decir no cabría en tan poco espacio, tampoco para los que dicen que corrompo, porque desperdiciar tan poco para no decir nada sería indecoroso estando a las puertas de la defunción.
Que mejor que estas pocas líneas sean para hablar de mí, pero como soy mudo dejare que sean las leyendas las que labren mi historia engrandecida por el devenir de los tiempos. Así que digo que aquí yace un mudo por hablar demasiado.
Muerte de romeo y julieta
ACTO QUINTO
(La tumba de los Capuletos. Una cripta subterránea; varias tumbas aquí y allá)
FRAY LORENZO ¡Y bien! ¿Mi carta a llegado a Romeo?
FRAY JUAN Su paje, atacado por los Capuleto, acaba de ser llevado herido al palacio de su señor, y no ha podido recoger el mensaje. He aquí la carta.
FRAY LORENZO ¡Oh destino funesto! ¡Que otro mensajero salga esta misma noche! ¡Venid! ¡Cada instante de retraso aumenta el peligro! (Al cabo de un momento, se oye el ruido de una palanca sacudiendo la puerta. La puerta se abre haciendo ruido. Aparece Romeo)
ROMEO ¡Está allí! (Con sentimiento de terror) ¡Salud! ¡Tumba sombría y silenciosa! ¡Una tumba! ¡No! ¡No! ¡Oh morada más bella que la misma residencia del cielo! ¡Salud! ¡Palacio espléndido y radiante! (Repara en Julieta y se arroja hacia la tumba) ¡Ah! ¡Allí! ¡Es ella! ¡Vamos, fúnebre luz! ¡Muéstramela! (Tomando la lámpara funeraria) ¡Oh, esposa mía! ¡Oh, mi bienamada! La muerte aspirando tu aliento embalsamado ¡no ha alterado tu belleza! ¡No! ¡No! ¡Esta belleza que adoro parece reinar todavía sobre tu frente tranquila y pura y sonríe a la eternidad! (Él deja la lámpara sobre la tumba) ¿Por qué me la dejas tan bella, oh muerte espantosa? ¿Es para que me arroje más rápidamente en tus brazos? ¡Vamos! ¡Es la única felicidad de la que mi corazón está ávido! Y tu presa no escapará hoy. (Mirando alrededor) ¡Ah! ¡Contemplo sin temor la tumba donde reposaré, al fin, cerca de ella! (Se inclina hacia Julieta) ¡Oh, brazos, dadle vuestro el último abrazo! ¡Labios, dadle vuestro último beso! (Él abraza a Julieta, después, cogiendo de su pecho un pequeño frasco de metal, se vuelve hacia Julieta) ¡Por ti, Julieta! (Él vacía el frasco de un trago y lo tira)
JULIETA (Despertándose poco a poco) ¿Dónde estoy?
ROMEO (volviendo los ojos hacia Julieta) ¡Oh, qué vértigo! ¿Esto es un sueño? ¡Su boca a murmurado algo! (Cogiendo la mano de Julieta) ¡Mis dedos temblando han sentido el calor de la sangre en los suyos! (Julieta mira a Romeo con aire perdido) ¡Ella me mira y se levanta!
JULIETA (suspirando) ¡Romeo!
ROMEO ¡Dios Todopoderoso! ¡Ella vive! ¡Ella vive! ¡Julieta está viva!
JULIETA (volviendo poco a poco en sí) ¡Dios mío! ¿Quién es esa voz, cuya dulzura me cautiva?
ROMEO ¡Soy yo! ¡Es tu esposo que temblando de felicidad abraza tus rodillas! ¡Que devuelve a tu corazón la luz embriagadora del amor y del cielo!
JULIETA (se arroja en los brazos de Romeo) ¡Ah! ¡Eres tú!
ROMEO ¡Vamos! ¡Vamos, huyamos!
JULIETA ¡Oh, qué felicidad!
LOS DOS ¡Vamos! ¡Huyamos al fin del mundo! Vamos, seamos felices, Huyamos los dos. ¡Vamos! ¡Dios bondadoso! ¡Dios misericordioso! ¡Bendito seáis por nuestros corazones! ROMEO (vacilante) ¡Ah! ¡Todos los padres tienen las entrañas de piedra! JULIETA ¿Qué dices, Romeo?
ROMEO ¡Ni las lágrimas, ni las súplicas, nada, nada puede enternecerles! ¡En la puerta del cielo! ¡En la puerta del cielo, Julieta! ¡Y morir!
JULIETA ¡Morir! ¡Ah! ¡La fiebre te perturba! ¿Qué delirio se apodera de ti? ¡Mi bienamado, recobra la razón!
ROMEO ¡Ay de mí! ¡Yo te creía muerta y he bebido este veneno!
JULIETA ¡Ese veneno! ¡Cielo Santo!
ROMEO (apretando a Julieta entre sus brazos) ¡Consuélate, pobre corazón, el sueño era demasiado bello! ¡El amor, llama celestial, sobrevive siempre a la tumba! Él levanta la piedra y, por los ángeles bendecido, como una ola de luz se pierde en el infinito.
JULIETA (perturbada) ¡Oh, qué dolor! ¡Oh, qué tortura!
ROMEO (con una voz cada vez más débil) ¡Escucha, Julieta! ¡La alondra ya nos anuncia el día! ¡No! ¡No, ese no es el día, esa no es la alondra! ¿Es el dulce ruiseñor, confidente del amor? (Él resbala de los brazos de Julieta y cae sobre los peldaños de la tumba) JULIETA (recogiendo el frasco) ¡Ah! ¡Esposo cruel! Tu no has dejado mi parte de ese veneno siniestro. (Ella arroja el frasco y llevando la mano a su corazón, encuentra allí el puñal que antes había escondido bajo sus vestidos y lo saca con un gesto rápido) ¡Ah! ¡Puñal afortunado, me queda tu socorro! (Ella se lo clava)
ROMEO (levantándose a medias) ¡Dios mío! ¿Qué has hecho?
JULIETA (En los brazos de Romeo) ¡Venga! ¡Qué momento tan dulce! (Ella deja caer el puñal) ¡Oh, qué alegría, infinita y suprema, morir contigo! ¡Ven! ¡Un beso! ¡Te amo!
LOS DOS (Los dos se levantan a medias en un último esfuerzo) ¡Señor, Señor, perdónanos! (Ellos mueren)
Romeo y Julieta un resumen
Argumento:
La historia se desarrolla en Verona, en donde viven dos familias que son rivales, los Montesco y los Capuleto. Romeo, único heredero de los Montesco, entra sin ser invitado al baile de mascara de los Capuleto, en el que conoce a Julieta, hija única de los Capuleto; ambos se enamoran a primera vista. Sabiendo que sus padres jamás permitirán su unión, se casan en secreto, con ayuda de Fray Lorenzo. El mismo día de la ceremonia, Teobaldo insulta a Romeo, a pesar de ello este último rehusa batirse. Pero Mercutio, el mejor amigo del joven Montesco, entabla duelo a muerte con Teobaldo. Romeo trata de separarlos y Teobaldo aprovecha para herir mortalmente a Mercutio. Romeo, entonces reta a Teobaldo y venga a su amigo matando a su adversario. El Príncipe de Verona, indignado por los sucesos, condena a Romeo al destierro o a la muerte. Romeo se encuentra desesperado, porque estará separado de Julieta, pero Fray Lorenzo le aconseja escape a Mantua, hasta que pueda ser publicado su matrimonio con Julieta y se reuna con ella. Romeo huye a Mantua después de una última entrevista con Julieta. El Conde Paris, pariente del príncipe, pide la mano de Julieta y le es concedida. Julieta se niega y pide auxilio a Fray Lorenzo, quien le aconseja que acepte la boda y le entrega un pequeño franco con un elixir que la sumirá en estado cataléptico, parecido a la muerte. Le indica tomarlo la noche anterior a la boda y se compromete a estar con ella cuando despierte en la cripta de su familia, acompañado de Romeo, después ambos jóvenes escaparían. Fray Lorenzo envía un mensajero a Romeo (Fray Juan) para que venga por Julieta en el momento de despertar. Sin embargo, el mensajero no encuentra a Romeo, ya que este avisado por su criado (Baltasar) de que Julieta ha muerto, sale inmediatamente hacia Verona. Romeo llega a la cripta de los Capuleto encontrándose con Paris, que iba a depositar flores a su futura esposa. El Conde se indigna al ver a Romeo, ambos se baten, resultado vencedor el joven. Romeo se acerca a Julieta, la besa por última vez y toma veneno, falleciendo a los pies de su amada. En ese momento llega Fray Lorenzo, quien se atemoriza al ver los cuerpos de Paris y Romeo. Julieta despierta y el fraile trata de convencerla para que huya con él, pero la joven se niega al ver a su esposo muerto. Fray Lorenzo se va y Julieta se acerca a Romeo, lo besa y se hiere con el puñal de su esposo, muriendo abrazando a su amado. Los guardias aprenden a Fray Lorenzo y a Baltasar. Fray Lorenzo revela la verdad ante el Príncipe de Verona, los Montesco y los Capuleto. Con la muerte de Romeo y Julieta, se sella la paz entre las dos familias rivales.
Resumen de la obra por actos:
Primer Acto
Galería en el Palacio de Capuleto Capuleto, un noble de Verona, celebra con un baile de máscaras la presentación de su hija Julieta, que cumple quince años de edad. Romeo y varios amigos enmascarados llegan al palacio de sus tradicionales enemigos y desde un ángulo del salón se disponen a observar la magnífica fiesta. De pronto Romeo ve a Julieta sintiendo en su corazón la llama inextinguible del amor. El joven se acerca, ignorando que la niña es una Capuleto, de quien un mar de sangre los separa. Julieta escucha emocionada las cálidas palabras de Romeo, expresándole su naciente presión. Jamás sus oídos han escuchado una frase de amor y su corazón virginal despierta súbitamente. No son dos seres que acaban de encontrarse accidentalmente, son dos prometidos que vuelven a reunirse. Teobaldo se acerca. Rápidamente Romeo se coloca el antifaz, pero ha sido reconocido por el joven Capuleto, quien le recuerda el abismo que separa a ambas familias: el odio se hereda en ellas como si fuese patrimonio. La revelación desconcierta a los enamorados que ignoran sus identidades respectivas que los torna enemigos.
Segundo Acto
Jardín en casa de Julieta Romeo no teme el odio de sus enemigos y con la esperanza de ver a su amada canta al pie de su balcón. Aparece Julieta y ambos jóvenes se abrazan apasionadamente con la complicidad de la luna que alumbra apenas ese cuadro de dos eres que olvidan el odio de sus familias que se cierne sobre sus cabezas. Julieta alerta a Romeo de que alguien se acerca. El joven rápidamente se oculta entre los árboles del jardín. Aparecen varios invitados que vigilan la casa. Vuelve Romeo y el tierno idilio se reanuda, desafiando el peligro de esas entrevistas furtivas.
Tercer Acto
Cuadro Primero: Claustro en un monasterio Romeo visita a Fray Lorenzo en el convento. También Julieta, acompañada por su nodriza, llega hasta el religioso, quien cree ver en el encuentro de los dos enamorados una señal del cielo, la esperanza de poner fin a la lucha entre las dos casas enemigas y bendice secretamente el matrimonio de la pareja. Terminada la ceremonia, Julieta regresa nuevamente a su casa. Cuadro Segundo: Frente posterior del palacio de Capuleto Esteban, el paje de Romeo, canta una canción ofensiva frente a la casa de Capuleto. Sale Gregorio para reprender al insolente, pero al reconocerlo como a uno de los compañeros de Romeo, se dispone a castigarlo severamente. La riña se desarrolla de inmediato sumándose a ella Mercucio y Teobaldo. Llega Romeo quien trata de evitar la lucha, pues no desea combatir contra los parientes de su esposa. Sus propósitos son inútiles ya que el odio de ambos bandos es mayor por toda reflexión. La contienda se reanuda. Teobaldo hiere con su espada a Mercucio. Romeo al verlo caer, no puede dominar la fatal herencia de venganza y empuñando sus armas combate con Teobaldo, dándole finalmente muerte. Teobaldo pide al padre de Julieta que no tarden en vengarlo. Inesperadamente llega el duque de Verona, quien condena a Romeo a ser desterrado por la muerte que acaba de cometer.
Cuarto Acto
Habitación de Julieta Romeo, que debe abandonar Verona, ha logrado introducirse en casa de Capuleto para despedirse de Julieta y obtener su perdón por la muerte de Teobaldo. Tras esa fugaz noche de amor la despedida reviste tristes contornos por la cruel separación que se les impone. Aparecen Capuleto y Fray Lorenzo. Capuleto comunica a la joven que ha resuelto su matrimonio con el conde Paris, el que ha de realizarse sin pérdida de tiempo. Julieta manifiesta su desesperación ya que teme contrariar a su padre, pero por otra parte es la esposa de Romeo. Cuando se retira Capuleto, Fray Lorenzo conforta a la joven y le entrega un narcótico, el que deberá tomar momentos antes de la ceremonia. La bebida le dará la apariencia de muerte por cuarenta y ocho horas; luego podrá huir con Romeo. Julieta sigue el consejo de su confesor e ingiere el narcótico, el que no tarda en producir sus efectos. Julieta cae aparentemente muerta ante la consternación y asombro de sus familiares.
Quinto Acto
La cripta de los Capuleto
Julieta yace en sopor sobre un lujoso catafalco. Romeo no ha recibido el mensaje de Fray Lorenzo, por lo que cree a su amada efectivamente muerta. Llega al recinto funerario y la abraza con inmenso dolor. Provisto del veneno que ha de permitirle reunirse con ella, lo toma sin vacilar. Cuando empieza a sentir sus efectos, Julieta despierta de su letargo. Pero es demasiado tarde; los amantes sólo tienen tiempo de darse el último adiós. Para morir con Romeo, Julieta busca el frasco del veneno pero lo encuentra vacío. Entonces toma el puñal que su amado lleva en el cinto y lo hunde en su pecho. Ambos confundidos en apasionado abrazo, entran unidos en el sueño eterno.